Brotan alas de ceniza en sus espaldas por el paso del tiempo amargo.
Una gota salada en forma de lágrima recorre su fría mejilla.
¿Qué hacer para no permanecer callado, para no huir y olvidarse entre el paso de los días?
Ángel caído.
¿Qué hacer para intentar no sufrir al contemplar como acaricias mis sonrisas con una de tus miradas sombrías?
Esas alas que me desencadenan y me hacen libre, alas que hacen que sea posible la huida de un futuro insufrible, alas que me alejan de ti.
De lo que jamás he amado más.
Son lágrimas alejadas de un posible reencuentro con el mar.
Lágrimas, que como yo, se escapan.
Si me paras los pies, me crecen las alas... alas para volar sin aire, para volar sin despegar los pies del suelo, incluso alas para volar sin alas...
ResponderEliminarGracias por todas tus palabras Marta.
ResponderEliminarTienes un blog no? Tienes que tenerlo jajaja.
:)
Sip!! :D
ResponderEliminarTe dejo aquí la dirección: loquenovesm.blogspot.com
Ángeles... tengo un blog relacionado con eso
ResponderEliminarse llama I believe in angels...
te dejo le dirección:
http://sembrendolafelicidad.blogspot.com/
un beso, María :)
Muchas gracias María.
ResponderEliminarEn cuanto pueda me pasaré por allí. Y comentaré seguro. :)
Un beso!